Familiares de víctimas y críticos del proyecto del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec han denunciado que los vagones utilizados en este tren no son unidades nuevas, como se había presentado oficialmente, sino vagones fabricados hace más de 60 años y reacondicionados, lo cual ha generado fuertes cuestionamientos tras el reciente accidente ferroviario que dejó 13 muertos y 98 heridos.
¿Qué se está denunciando?
Usuarios, familiares de víctimas y analistas han señalado que los vagones utilizados en la Línea Z del Corredor Interoceánico corresponden a modelos antiguos de pasajeros Budd Standard Passenger Coach, fabricados en Estados Unidos entre las décadas de 1950 y 1960 y no unidades nuevas como se había promocionado.
Según publicaciones en redes sociales y medios críticos, el Gobierno mexicano habría omitido informar que estas unidades tenían más de seis décadas de antigüedad, pese a que la obra fue presentada como moderna y de alta tecnología.
Detalles sobre los vagones y su procedencia
- Los vagones implicados en el descarrilamiento provienen de trenes antiguos que operaban en el extranjero, principalmente en el Reino Unido y Estados Unidos.
- En 2023 llegaron al país locomotoras y vagones usados, que fueron parcialmente rehabilitados para su operación en México.
- Organizaciones críticas señalan que se gastaron decenas de miles de millones de pesos en estos equipos, pero sin aclarar el estado real ni la calidad del material rodante.
Contexto del accidente y críticas
El descarrilamiento ocurrido el 28 de diciembre de 2025, en el tramo de Nizanda, Oaxaca, ha puesto nuevamente bajo la lupa al proyecto del Tren Interoceánico, no solo por la tragedia humana —13 personas fallecidas y 98 lesionadas— sino por las condiciones de los vagones y la supuesta falta de transparencia sobre su antigüedad y seguridad.
Críticos han señalado que el hecho de usar material rodante antiguo podría haber tenido implicaciones en la seguridad operativa, aunque hasta el momento las autoridades no han confirmado una relación directa entre la antigüedad de los vagones y las causas del accidente.
Respuesta oficial y debate público
Hasta ahora, no se ha emitido un pronunciamiento oficial detallado que desmienta o confirme todas las acusaciones sobre la edad de los vagones. Las autoridades federales han enfatizado que se seguirán los protocolos de investigación, incluyendo el análisis de la “caja negra” del tren para esclarecer las causas del descarrilamiento.
Entretanto, políticos de oposición y sectores de la sociedad civil han exigido una auditoría completa del proyecto, mayor transparencia en la compra y condición del equipo ferroviario, y la garantía de que las obras públicas se realicen con materiales y estándares de seguridad adecuados.
¿Por qué importa esta acusación?
El uso de vagones de más de seis décadas plantea preocupaciones sobre:
- La seguridad de los usuarios, especialmente en un proyecto de transporte masivo.
- La transparencia gubernamental en grandes obras públicas.
- La eficiencia y calidad de la inversión pública en infraestructura estratégica.
Estas dudas surgen en un contexto donde el Tren Interoceánico, presentado como un proyecto clave para conectar el Atlántico y el Pacífico y competir con rutas como el Canal de Panamá, enfrenta ya serios cuestionamientos por el accidente y la gestión del material rodante.




